En un contexto donde la salud mental y el abordaje de los trastornos del espectro autista (TEA) requieren cada vez más intervención estatal y compromiso comunitario, la ciudad de Río Gallegos recibió la visita del reconocido especialista Daniel Valdez, doctor en Psicología, docente e investigador con amplia trayectoria en el trabajo con personas autistas.
Gracias al impulso de la Fundación TEA Santa Cruz, con el apoyo de la Fundación San Juan Bosco y la Municipalidad de Río Gallegos, Valdez volvió a una ciudad que, según sus propias palabras, “sigue creciendo en profesionales, en diagnósticos, pero sobre todo en comunidad”.
Jornadas con familias, profesionales y una convocatoria que trasciende fronteras
La presencia de Valdez en la capital santacruceña incluyó evaluaciones diagnósticas, orientación a familias y un encuentro formativo dirigido a terapeutas y docentes, con foco en detección temprana e inclusión educativa. Las actividades reunieron a familias de distintos puntos de la provincia, e incluso de Chile y otras provincias argentinas.
“Hay un interés genuino, sostenido, y eso habla del trabajo serio que viene haciendo la Fundación. Hoy se estima que hay un caso de autismo cada 100 nacimientos. En algunos lugares, incluso más”, señaló Valdez.
Desde su perspectiva internacional, el especialista valoró la evolución local, pero advirtió que sin apoyos institucionales consistentes, muchas personas quedan por fuera del desarrollo al que podrían acceder.
“Las personas autistas, con apoyos, pueden avanzar muchísimo. Pero si esos apoyos no están, se les impone un techo que no debería existir. Eso es responsabilidad del Estado, en salud, educación y políticas sociales”, sostuvo.
Diagnóstico y comunidad: las claves que propuso Valdez
Uno de los mensajes más potentes que dejó Valdez en su visita fue la redefinición del diagnóstico no como una sentencia, sino como una herramienta de comprensión.
“La palabra diagnóstico viene del griego y significa comprensión. Comprender lo que le pasa a un hijo es clave para saber cómo ayudarlo. No es el final de un camino, es el principio de otro”, expresó.
Por eso, alentó a las familias a construir redes de acompañamiento, donde compartir experiencias sea parte del sostén emocional.
“Recomiendo siempre que las familias se junten con otras, como lo hacen aquí en la Fundación TEA Santa Cruz. Compartir lo hace más llevadero”.
“Cuidar a quienes cuidan”: el estrés invisible en madres, padres y hermanos
Otra de las temáticas abordadas por el especialista fue el impacto emocional en los entornos familiares de las personas con autismo. En un contexto de demanda permanente, muchas veces los cuidadores primarios —en su mayoría madres— quedan sin espacios propios de contención emocional.
“El estrés de madres y padres de chicos con autismo es un tema que se estudia cada vez más. Necesitamos generar espacios para que también ellos puedan decir: ‘necesito ayuda’. No se trata solo del niño, también de los hermanos, de mamá y papá”.
En ese sentido, hizo hincapié en la necesidad de pensar políticas públicas que incluyan al sistema familiar completo, y no solo al niño diagnosticado.
Perfil de un referente internacional con raíces en Argentina
Daniel Valdez reside desde hace seis años en España, pero mantiene un vínculo activo con Argentina y especialmente con Río Gallegos, ciudad que ha visitado en varias oportunidades para jornadas clínicas y formativas.
Es doctor en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, licenciado en Psicología por la UBA, y docente en la Diplomatura Superior en TEA de FLACSO. Fue posgraduado en Terapia Cognitiva Posracionalista con la supervisión de Vittorio Guidano (Universidad de Roma) y ha publicado numerosos libros de referencia en el abordaje del autismo.
“Volver a Río Gallegos siempre es especial. Hay una comunidad comprometida, que busca seguir aprendiendo, y eso es lo que nos permite avanzar”, cerró el especialista.
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