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03
Jue, Abr

Ciencia y Tecnología

The New York Times (NYT) denunció que OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, eliminó pruebas que serían esenciales para su demanda por derechos de autor.

Según el diario, los ingenieros de OpenAI habrían borrado datos recopilados previamente por su equipo, obstaculizando la investigación legal.

El conflicto comenzó el año pasado, cuando el NYT demandó a OpenAI por utilizar contenidos del periódico para entrenar sus herramientas de inteligencia artificial sin permiso. Desde entonces, el diario ha insistido en que la empresa dirigida por Sam Altman no ha revelado públicamente el origen de los datos utilizados en el desarrollo de ChatGPT y otros modelos.

Datos borrados y una restauración insuficiente

La abogada del NYT, Jennifer B. Maisel, afirmó que OpenAI reconoció la eliminación de datos tras ser notificada y trató de solucionarlo al restaurar parte de la información. Sin embargo, el equipo legal del periódico denunció que los datos recuperados estaban desorganizados, careciendo de nombres originales de archivos y estructuras de carpetas. Esto, señalaron, obliga al diario a comenzar su análisis desde cero, generando retrasos significativos en la investigación.

Elon Musk amplía su batalla contra OpenAI y Microsoft

En paralelo, OpenAI enfrenta otro frente legal de alto perfil: una demanda de Elon Musk, quien acusó a la compañía de monopolizar el mercado de inteligencia artificial generativa. El empresario presentó una denuncia ampliada en un tribunal federal de Oakland, California, incluyendo a Microsoft, el mayor patrocinador financiero de OpenAI, como co-demandado.

Musk, antiguo aliado de OpenAI, denunció que la empresa pasó de ser una organización sin fines de lucro a convertirse en una corporación valuada en 157 mil millones de dólares, con prácticas que supuestamente priorizan las ganancias sobre el bien público.

 “Nunca antes una corporación había pasado de ser una organización benéfica exenta de impuestos a una gorgona con fines de lucro en solo ocho años”, reza el texto de la demanda.

El empresario busca que se anule el acuerdo de licencia exclusiva entre OpenAI y Microsoft y se restituyan las ganancias obtenidas bajo lo que considera prácticas anticompetitivas.

Respuesta de OpenAI y Microsoft

Frente a estas acusaciones, OpenAI emitió un comunicado calificando la demanda de Musk como “aún más infundada y exagerada que las anteriores”. Por su parte, Microsoft no ha emitido declaraciones sobre el caso.

El conflicto entre Musk y OpenAI no es nuevo. En agosto, el CEO de Tesla ya había presentado una demanda alegando que OpenAI violó disposiciones contractuales al priorizar acuerdos restrictivos que excluían la inversión en empresas rivales.

En la denuncia actual, Musk sostiene que el acuerdo de licencia entre OpenAI y Microsoft es, de facto, una fusión que eludió aprobaciones regulatorias, restringiendo la competencia en el mercado de IA generativa.

Un escenario en ebullición

Con dos demandas simultáneas de alto perfil, OpenAI enfrenta una presión creciente por la falta de transparencia en el uso de datos para entrenar sus modelos y su relación estratégica con Microsoft. Ambos casos subrayan la tensión entre innovación tecnológica, derechos de autor y prácticas anticompetitivas en el explosivo mercado de la inteligencia artificial.

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