Las autoridades indican que el riesgo sería bajo si el blindaje permanece intacto, pero manipularlo puede causar daños graves a la salud y finalmente la muerte.
La Autoridad Regulatoria Nuclear activó un protocolo de advertencia a nivel nacional luego de que se denunciara el robo de una cápsula con cesio-137 de una institución médica de Rosario. El material radiactivo era utilizado para calibrar equipos de medicina nuclear y se encontraba almacenado dentro de un contenedor de plomo.
El faltante fue detectado este martes por la tarde en el Instituto de Cardiología Rosario “Dr. Luis González Sabathie”, ubicado en Rioja al 1500. Según la información difundida, el equipo de medicina nuclear advirtió la desaparición de una fuente de calibración compuesta por cesio-137 y dio aviso a las autoridades correspondientes.
La cápsula contiene una fuente radiactiva en forma de gel, dentro de un envase plástico transparente y protegida por un blindaje de plomo. El dispositivo fue descripto como una pequeña cápsula cilíndrica de aproximadamente 12 centímetros de alto por 10 centímetros de ancho.
Desde el Gobierno nacional señalaron que, en este caso, el riesgo sería “muy bajo” siempre que el material permanezca dentro de su blindaje y no sea manipulado. Sin embargo, la advertencia es terminante: si alguien encuentra el elemento, no debe tocarlo, abrirlo, trasladarlo ni intentar revisarlo.
El cesio-137 es un isótopo radiactivo artificial que emite radiación gamma, un tipo de radiación altamente penetrante. Tiene usos médicos e industriales, especialmente en calibración, medición y algunos procedimientos vinculados a diagnóstico o tratamientos oncológicos. Por esa misma razón, su almacenamiento, transporte y manipulación requieren estrictas normas de seguridad.
El mayor peligro aparece si el material queda fuera de su contenedor, si se rompe el encapsulado o si una persona lo manipula sin saber de qué se trata. Una exposición indebida puede causar quemaduras por radiación, lesiones internas, alteraciones en la médula ósea y aumentar el riesgo de enfermedades graves con el paso del tiempo.
Las autoridades investigan ahora cómo desapareció el material, quién fue la última persona que lo manipuló y en qué circunstancias salió del ámbito donde debía permanecer resguardado. También se busca determinar si se trató de un robo dirigido o de una sustracción en la que los autores desconocían el contenido real del objeto.
El caso encendió una alarma inmediata por el antecedente histórico del accidente radiológico de Goiânia, ocurrido en Brasil en 1987, cuando una fuente médica con cesio-137 fue retirada de un hospital abandonado y manipulada por personas que ignoraban su peligrosidad. Aquel episodio dejó víctimas fatales y decenas de afectados por exposición radiactiva.
La comparación sirve como advertencia, aunque no implica que el escenario de Rosario tenga la misma gravedad. En este caso, las autoridades remarcan que el riesgo sería bajo si la fuente continúa blindada. Aun así, la prioridad es localizarla rápidamente y evitar cualquier contacto accidental.
La Autoridad Regulatoria Nuclear pidió que cualquier persona que pueda aportar información se comunique de inmediato con los teléfonos de emergencia difundidos por el organismo: (011) 154 471 8686, (011) 154 470 3839 o (011) 154 421 4581.
El mensaje para la población es concreto: no manipular el objeto, no acercarlo a otras personas, no intentar abrirlo y avisar de inmediato a las autoridades. En casos de material radiactivo, la prevención depende tanto de la rápida respuesta estatal como de que la ciudadanía comprenda que un elemento pequeño puede representar un riesgo serio si se lo trata como un objeto común.
La investigación continúa abierta en Rosario, mientras la alerta se mantiene extendida a todo el país.