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La secretaria de Gobierno de Río Gallegos, Sara Delgado, cuestionó el intento oficialista de presentar como búsqueda de consenso lo que definió como una derrota legislativa.

La secretaria de Gobierno de Río Gallegos, Sara Delgado, cuestionó con dureza al Gobierno provincial luego de que el proyecto de Financiamiento Estratégico, que busca habilitar un endeudamiento por 600 millones de dólares, volviera a comisión tras no conseguir los votos necesarios en la Legislatura.

Delgado rechazó el intento del oficialismo de presentar la vuelta a comisiones como una búsqueda de consensos y sostuvo que, en realidad, se trató de una derrota política del Gobierno de Claudio Vidal.

“Los consensos se construyen antes de una sesión, no después de que el gobernador montara un circo, fuese a patotear a los legisladores y aun así no le dieran las manos”, afirmó la funcionaria municipal.

Para Delgado, el punto central no está en la discusión formal sobre obras, comisiones o acuerdos legislativos, sino en que el Gobierno provincial haya colocado su principal expectativa política en la posibilidad de endeudar a Santa Cruz en dólares.

“Un endeudamiento nunca puede convertirse en un proyecto de gobierno. Las sociedades esperan resultados, obras, producción, empleo y desarrollo. Lo que vimos en estas semanas es algo distinto: una enorme expectativa puesta en la posibilidad de acceder a un endeudamiento”, señaló.

La funcionaria consideró que el traspié legislativo dejó al descubierto la debilidad política de la gestión provincial. En ese sentido, sostuvo que si después de dos años y medio la principal apuesta del Gobierno es tomar deuda, eso expresa un agotamiento de su proyecto político.

“Si después de dos años y medio la principal apuesta política de la gestión es endeudarnos, es que el gobierno está acabado”, planteó Delgado.

También apuntó contra el vínculo del Gobierno provincial con la administración nacional de Javier Milei y cuestionó el pago de compromisos financieros en un contexto de ajuste, conflicto salarial y caída del empleo.

Delgado afirmó que Vidal y su equipo “recibieron a Santa Cruz con tres nóminas salariales” y luego “salieron a pagarle un cheque gigante a Caputo”, en referencia al ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo. Además, sostuvo que ahora el Gobierno provincial busca dólares para “seguir el festival de la fuga”.

La secretaria de Gobierno también acusó al oficialismo provincial de haber acompañado las políticas de ajuste del Gobierno nacional y vinculó esa orientación con el deterioro económico de la provincia.

“Sometieron a nuestra provincia a las políticas de ajuste y crueldad de Javier Milei y convirtieron a Santa Cruz en la provincia que más empleo privado destruyó”, expresó.

Delgado sostuvo además que el oficialismo intenta modificar el sentido real de la discusión pública al hablar de “financiamiento para el desarrollo” en lugar de reconocer que se trata de deuda.

“Son mentirosos, tan mentirosos que nos quieren convencer de que no hablamos de tomar deuda en dólares sino de financiamiento para el desarrollo. Es deuda y la vuelta es una derrota como la que tuvieron el año pasado en las urnas y la que viene cuando recuperemos la provincia a favor del pueblo”, afirmó.

Las declaraciones de Delgado se inscriben en un escenario de creciente tensión entre el Ejecutivo provincial y sectores de la oposición, luego de que la iniciativa de endeudamiento no lograra reunir las mayorías necesarias para avanzar en la Cámara de Diputados.

El Gobierno sostiene que el financiamiento permitiría avanzar con obras estratégicas y proyectos de desarrollo. Desde la oposición, en cambio, advierten sobre la falta de precisiones, el volumen del endeudamiento y el riesgo de comprometer a la provincia con una deuda en dólares sin controles suficientes.

Con el proyecto nuevamente en comisión, la discusión queda abierta. Pero el mensaje político de Delgado apunta a instalar una lectura contundente: para el Municipio capitalino, la vuelta atrás no fue una instancia de diálogo, sino una señal de debilidad de un Gobierno que no logró imponer su principal apuesta legislativa.