Investigadores de KAIST y el Ejército de Corea crearon un agente hemostático revolucionario que forma un gel ultraresistente al contacto con sangre.
Bautizado como "AGCL", este polvo fue desarrollado por los equipos liderados por los profesores Steve Park (Ingeniería de Materiales) y Sangyong Jon (Ciencias Biológicas), junto al candidato a doctorado y mayor del Ejército Kyusoon Park. El objetivo: reducir las muertes por hemorragias, la principal causa de fallecimiento en combate.
A diferencia de los parches hemostáticos actuales —ineficaces ante heridas profundas o con sangrado profuso— el AGCL se puede aplicar directamente sobre la lesión como un aerosol. Al contacto con la sangre, reacciona con los cationes (como el calcio) para formar una barrera de hidrogel tridimensional capaz de absorber más de 7 veces su peso en sangre. El gel se solidifica en menos de un segundo y puede resistir presiones superiores a 40 kPa, nivel suficiente para contener incluso hemorragias arteriales.
La fórmula del polvo combina materiales naturales biocompatibles: alginato, goma gelana y quitosán. Esta mezcla ofrece acción hemostática física, química y biológica, minimizando riesgos de rechazo o efectos adversos. La tasa de hemólisis fue menor al 3 %, mientras que la viabilidad celular superó el 99 %. Además, mostró un efecto antibacteriano del 99,9 %.
Los ensayos experimentales demostraron su eficacia. En modelos de cirugía hepática, redujo el sangrado y el tiempo de hemostasia significativamente respecto a los productos comerciales, con recuperación hepática total en dos semanas y sin signos de toxicidad.
Entre sus ventajas logísticas destaca su alta estabilidad en ambientes calurosos y húmedos. Puede almacenarse hasta dos años sin refrigeración, y estar listo para uso inmediato tanto en zonas de combate como en catástrofes naturales, hospitales de campaña o regiones sin cobertura médica.
Más allá de su aplicación militar, el AGCL se perfila como una herramienta vital en la medicina civil, con potencial de implementación en ambulancias, quirófanos, campos de refugiados y emergencias urbanas.
“El núcleo de la guerra moderna es minimizar la pérdida de vidas humanas”, expresó el mayor Park, y añadió: “Este desarrollo nace del deseo de salvar incluso a un solo soldado más. Pero su alcance puede ir mucho más allá”.
FUENTE: https://dx.doi.org/10.1002/adfm.202523910
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