Nicolás Malinovsky, director de los Observatorios de Energía, Ciencia y Tecnología analizó, en diálogo con F5, el complejo panorama energético del país.
Durante la entrevista, destacó los avances que se habían logrado en el sector, pero alertó sobre las privatizaciones, el aumento de tarifas y la creciente influencia de intereses extranjeros en los recursos estratégicos de Argentina.
De la recuperación al retroceso: el cambio de rumbo energético
Malinovsky recordó que durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner se impulsó la reactivación de proyectos clave, como la extensión de la vida útil de las centrales nucleares, la consolidación de empresas estatales como Enarsa y el fortalecimiento de YPF tras su reestatización en 2012.
Sin embargo, en estos últimos 15 meses de gobierno de Javier Milei, denuncia un giro drástico en la política energética, con un fuerte retorno a la lógica de los ‘90, en la que se vendieron activos estratégicos a capitales privados y extranjeros. Según el experto, el país está repitiendo errores del pasado que ponen en jaque la soberanía de sus recursos naturales.
"Nos hicieron creer que tener empresas públicas eficientes era imposible, pero cuando el Estado las administró bien, fueron rentables y estratégicas para el desarrollo nacional. Hoy volvemos a regalar nuestro futuro"—alertó Malinovsky.
Privatizaciones y tarifazos: impacto directo en la población
El especialista advirtió que la política de privatización y desregulación está teniendo un impacto directo en los precios de la energía y los servicios públicos. Explicó que las tarifas han aumentado desproporcionadamente, afectando a familias, comercios e industrias, generando así un escenario de inflación estructural que golpea a toda la economía.
"Nos quieren hacer creer que esto es normal, que los argentinos tenemos que pagar tarifas dolarizadas mientras exportamos energía a precios regalados. Es un saqueo disfrazado de modernización", enfatizó Malinovsky.
¿Quién maneja la energía? La influencia de capitales extranjeros
Uno de los puntos más preocupantes, según Malinovsky, es la cesión del control de los recursos estratégicos a intereses privados. Puso como ejemplo la privatización de IMPSA S.A., empresa clave en el desarrollo tecnológico e industrial del país, y advirtió que este tipo de maniobras conducen a una explotación descontrolada y extractivista.
"Argentina está perdiendo soberanía energética. No hay una política de largo plazo, sino una entrega de los activos más importantes del país a manos extranjeras.
El rol de la ciudadanía en la defensa de la soberanía energética
Para el especialista, la única manera de frenar este avance es a través del conocimiento y la participación activa de la sociedad. “Es fundamental que la gente comprenda cómo se manejan los recursos estratégicos. Sin un debate informado, nos arriesgamos a seguir perdiendo herramientas clave para nuestro desarrollo”, sostuvo.
Por último Malinovsky llamó a la ciudadanía a involucrarse en la discusión y a exigir que el Estado retome el control sobre los sectores esenciales. “Cuando se privatiza la energía, no solo se afecta la industria, sino que se debilita la capacidad de un país para decidir su propio destino”, concluyó.
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