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03
Mar, Feb

Economía

El 40% de las personas de 18 a 21 años ya figura en registros de deudores. Proyectos buscan reestructurar compromisos financieros sin subsidios.

La morosidad financiera en la provincia de Buenos Aires alcanzó niveles récord: según el último informe de Provincia Microcréditos, al mes de noviembre de 2025 el 12,8% de las familias presentaba atrasos de más de tres meses en el pago de deudas, lo que representa un deterioro de cuatro puntos por encima del promedio nacional (8,8%).

La situación es aún más crítica entre jóvenes de 18 a 21 años, donde la tasa de morosidad trepó al 40%, tras un salto de casi 14 puntos en solo un año. La cifra alarma por el crecimiento de usuarios que acceden a créditos antes de tener su primer empleo formal, lo que, lejos de fomentar el consumo responsable, los expone al sobreendeudamiento desde etapas muy tempranas.

Un endeudamiento que se multiplica

El informe de la entidad bonaerense, que cruzó datos del Banco Central con estudios propios, revela que alrededor de 1,4 millones de personas están hoy en situación de riesgo crediticio medio o alto. Municipios del conurbano ya superan el 20% de morosidad.

“El deterioro de los ingresos, la inflación, la caída del empleo y el consumo profundizaron la crisis”, explicó Alejandro Formento, presidente de Provincia Microcréditos y director del Banco Provincia. “La estructura económica bonaerense, muy dependiente del comercio y la industria, amplifica el impacto de las políticas de ajuste”, agregó.

Morosidad persistente y plataformas usurarias

A nivel nacional, la morosidad crece desde hace 13 meses consecutivos, con tasas similares a las vistas en la pandemia de 2021. En créditos personales y tarjetas, el atraso supera el 8%. En el sector no bancario, donde operan fintech y prestamistas digitales, la mora llegó al 18%, con tasas altísimas y poca regulación.

Proyectos de asistencia

Frente al colapso, la diputada bonaerense Ana Luz Balor impulsa una ley que permitiría a la Justicia de Faltas intervenir para suspender embargos por 90 días y habilitar acuerdos de reestructuración entre deudores y acreedores, sin quitas forzadas ni subsidios.

En paralelo, a nivel nacional, el diputado Guillermo Michel presentó un proyecto para que la ANSES otorgue préstamos a tasas reguladas, que permitirían pagar deudas de tarjetas o fintech, evitando usura. La medida podría beneficiar a 15 millones de personas.

El promedio de deuda de los argentinos ya ronda los 3,7 millones de pesos, y uno de cada tres adultos mantiene compromisos con el sistema financiero. En Buenos Aires, esa proporción es mayor.

Conclusión

El diagnóstico es claro: la deuda dejó de ser una herramienta de planificación y pasó a ser una salida desesperada ante la pérdida de poder adquisitivo. Para cientos de miles de familias, pagar la tarjeta ya no es una opción.

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