fbpx
12
Lun, Ene

Economía

Luego del triunfo electoral en octubre de Javier Milei, la actividad fabril no reaccionó y profundizó el derrumbe interanual. El relato del “riesgo político” choca con una realidad productiva devastada.

El triunfo electoral de Javier Milei en octubre no alcanzó para revertir la crisis productiva. Lejos de reaccionar, la producción industrial volvió a caer en noviembre, confirmando que el problema no pasa por el clima político sino por un mercado interno profundamente deteriorado.

Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la actividad fabril descendió un 0,6% respecto de octubre, un mes en el que muchas empresas se limitaron a liquidar stocks sin reactivar líneas de producción. Con ese dato, ya son tres meses consecutivos de retroceso intermensual, una señal clara de estancamiento en el muy corto plazo.

El panorama es todavía más grave en la comparación interanual: la industria cayó 8,7% respecto de noviembre de 2024, convirtiéndose en el peor noviembre desde el inicio de la actual serie estadística en 2016. El dato supera incluso a registros críticos como noviembre de 2019, en plena transición entre gobiernos, o noviembre de 2020, cuando la pandemia todavía paralizaba buena parte de la economía.

Este desempeño vuelve a poner en evidencia una realidad que se reconoce en el entramado productivo, aunque se niegue desde la Casa Rosada: el “riesgo kuka” no explica el derrumbe industrial. Con salarios licuados, consumo en caída y ventas desplomadas, los empresarios prefieren no producir antes que acumular mercadería invendible.

Todos los sectores en rojo

En el relevamiento interanual, el Indec informó caídas en 15 de los 16 sectores industriales. Las más profundas se registraron en:

Productos textiles: -36,7%
Vehículos automotores, carrocerías y autopartes: -23%
Maquinaria y equipo: -17,9%
Prendas de vestir, cuero y calzado: -17,6%
Productos de metal: -18,6%

Ni siquiera el sector de alimentos y bebidas logró escapar a la recesión: cayó 7,8% interanual, con fuertes retrocesos en azúcar y confitería (-15,4%), bebidas (-12,7%), vino (-12,4%) y carne vacuna (-6,6%).

La construcción también se hunde

El Indec informó además que la actividad de la construcción bajó 4,1% respecto de octubre y 4,7% en la comparación interanual. El dato sorprendió incluso dentro del propio sector, que venía mostrando mejoras interanuales por el efecto estadístico de comparación con un 2024 marcado por el parate total de la obra pública.

En noviembre esa inercia se cortó abruptamente, con desplomes en insumos clave como cemento (-4,7%) y ladrillos huecos (-19,3%), confirmando que la construcción tampoco logra levantar sin inversión estatal ni privada.

En síntesis, los números oficiales dejan poco margen para el optimismo: la economía real sigue en retroceso, sin señales de reactivación, con fábricas paradas, obra pública inexistente y un consumo interno exhausto. Todo lo demás es relato.

Si llegaste hasta acá tomate un descanso con la mejor música