El gobierno de Claudio Vidal notifica ceses anticipados en cargos y programas educativos. Docentes hablan de despidos encubiertos y advierten: "Sin salarios ni estabilidad, no hay clases en 2026".
Mientras el gobierno de Claudio Vidal insiste en su narrativa de “orden y eficiencia”, en los hechos empieza a consolidarse un ajuste feroz sobre la educación pública. En una maniobra que sorprendió hasta a los sectores más moderados del gremio docente, el Ejecutivo provincial notificó la baja anticipada de cientos de cargos y horas cátedra en medio de una conciliación obligatoria vigente.
La decisión, denunciada por la ADOSAC en un comunicado oficial fechado este 16 de diciembre, afecta a docentes que acompañan trayectorias escolares de estudiantes con materias pendientes, dentro del marco del Acuerdo 036/24. Estos cargos estaban formalmente vigentes hasta febrero de 2026. Sin embargo, las notificaciones oficiales indican que cesarán el 19 de diciembre de 2025, adelantando dos meses la finalización de funciones.
Recorte educativo con impacto directo en las aulas
Desde ADOSAC advierten que no se trata solo de un golpe económico para los trabajadores, sino de un atentado contra el derecho a la educación de cientos de jóvenes en el nivel secundario. Sin ese acompañamiento pedagógico, muchísimos estudiantes quedarán sin apoyo para cerrar el ciclo con materias aprobadas.
El ajuste alcanza también a coordinadores de áreas en escuelas técnicas, designados bajo figuras de relevo funcional. Al quedar sin cargo, estos docentes deben volver a sus horas de base, desplazando a los suplentes que las estaban cubriendo. En otras palabras: el recorte tiene efecto dominó, multiplicando el daño laboral sin mediar evaluación alguna.
Programas desmantelados y docentes históricos en la calle
Uno de los casos más graves es el del SILOSE y otros programas pedagógicos de desarrollo técnico, donde docentes con más de dos décadas de trayectoria fueron dados de baja desde el 1° de diciembre sin explicación alguna. En plena etapa de planificación escolar, se desmantelan estructuras que sostenían vínculos pedagógicos, formación profesional y continuidad educativa.
Un mensaje claro: ajuste ahora, clases en duda
El Congreso Provincial de ADOSAC ya emitió una advertencia concreta: si no hay respeto por los puestos de trabajo ni mejora salarial, no comienzan las clases en febrero de 2026. La situación, lejos de ser una disputa gremial puntual, expone una política más amplia del gobierno de Vidal que busca achicar el gasto a fuerza de recortes, aún violando los tiempos legales y las instancias de negociación.
La Comisión Directiva Provincial del gremio fue tajante: “El camino no son los descuentos, los recortes de horas cátedra, ni la quita de oportunidades a los estudiantes”. Y lo cierto es que los datos y los hechos les dan la razón.
Mientras la inflación carcome los salarios docentes, el ajuste provincial los golpea por duplicado: con ceses anticipados, descuentos por huelga y desprecio institucional. El panorama para 2026, de no mediar un giro urgente, se encamina a una nueva crisis educativa en Santa Cruz.
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