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Mar, Mar

Interés General

El espacio reabre con 120 cupos tras una inversión millonaria y años de inactividad. El Municipio puso en valor el edificio y retoma la gestión con personal propio.

El Jardín Maternal Municipal “Castillo de Sonrisas”, ubicado en calle Maipú 472, volvió a abrir sus puertas en Río Gallegos luego de años de inactividad, tras una obra de puesta en valor impulsada por el Municipio y una decisión política de recuperar el espacio con gestión íntegramente municipal.

El acto de presentación fue encabezado por el intendente Pablo Grasso y contó con la participación de autoridades locales, trabajadores, docentes y vecinos, además de figuras vinculadas a la historia del establecimiento. Entre ellos estuvieron el ex intendente Alfredo “Freddy” Martínez, quien inauguró el jardín en 1999, y la primera directora, Ana Navarrete.

El espacio había dejado de funcionar tras atravesar distintos conflictos y permaneció cerrado durante años. Su recuperación implicó una inversión superior a los 120 millones de pesos, destinada a la restauración integral del edificio y la conformación de un equipo de trabajo municipal para su funcionamiento.

Durante el acto, la secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, Julia Chalub, destacó la importancia de reactivar un lugar que había quedado abandonado, subrayando su valor como espacio de cuidado para niños y niñas, pero también como herramienta que permite a las familias sostener sus rutinas laborales con mayor tranquilidad.

En la misma línea, el ex intendente Martínez remarcó el rol del Estado en este tipo de políticas, especialmente en contextos complejos, al considerar que la presencia pública resulta fundamental para garantizar derechos básicos y mejorar la calidad de vida.

Por su parte, Grasso puso el acento en la necesidad de sostener políticas de inclusión y contención desde el ámbito municipal. Señaló que la recuperación del jardín forma parte de una visión que prioriza el acompañamiento a las familias y el fortalecimiento de espacios comunitarios vinculados a la infancia.

La obra incluyó mejoras en infraestructura y servicios, con trabajos en instalaciones de gas y electricidad, renovación de sanitarios, reparación de muros y techos, incorporación de pisos de goma y tareas de parquización, entre otras intervenciones orientadas a garantizar condiciones adecuadas de seguridad y confort.

El jardín cuenta actualmente con una matrícula de 120 niños y niñas, distribuidos en salas desde los seis meses hasta los cinco años. Funcionará de lunes a viernes, de 8 a 17 horas, con una propuesta educativa que incluye actividades físicas, artísticas y culturales adaptadas a cada etapa del desarrollo.

La reapertura de “Castillo de Sonrisas” no solo recupera un edificio, sino que vuelve a poner en funcionamiento un espacio clave para el cuidado y la educación en la primera infancia, con un enfoque centrado en el acompañamiento integral de las familias.

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