El gremio de los docentes santacruceños reclama al gobernador, Claudio Vidal, la apertura inmediata de paritarias y el pago de sueldos adeudados, en medio de la propaganda oficial sobre supuestos logros económicos.
La Asociación de Docentes de Santa Cruz (ADOSAC) volvió a lanzar una dura crítica al gobierno de Claudio Vidal, en un escenario de creciente malestar por la falta de definiciones salariales. A horas de cerrar el mes, el Ejecutivo provincial aún no confirmó la fecha de pago de los haberes correspondientes a enero para los trabajadores de la administración pública, incluyendo al sector docente.
En un comunicado difundido este lunes, el gremio cuestionó la “propaganda oficial de supuestos grandes logros económicos” mientras miles de docentes enfrentan salarios por debajo de la línea de pobreza. La falta de convocatoria a paritarias, tras tres pedidos formales de ADOSAC sin respuesta, se suma a un panorama que consideran directamente ofensivo para la dignidad laboral y la economía familiar de quienes sostienen el sistema educativo provincial.
ADOSAC exige no solo la cancelación inmediata de los salarios adeudados, sino también la devolución de descuentos aplicados sobre los haberes por medidas de fuerza que consideran ilegales e ilegítimos. Pero el reclamo central sigue siendo político: la urgente apertura de una mesa paritaria que permita discutir una recomposición real del salario, con el objetivo de sacar a los trabajadores de la docencia de una situación de pobreza estructural.
“Es imperioso que el gobierno deje de usar a la educación como un eslogan de campaña y comience a tratarla como lo que es: una prioridad social que necesita salarios justos, diálogo real y respeto institucional”, afirmaron desde el sindicato. La denuncia se da en medio de un contexto económico adverso, donde el retraso en el pago de sueldos, sumado al congelamiento de las negociaciones, expone una vez más la tensión entre la retórica oficialista y las condiciones concretas del empleo público en Santa Cruz.
Desde la conducción del gremio se mantienen en estado de alerta, a la espera de definiciones que aún no llegan y con la advertencia de que la falta de respuestas podría comprometer seriamente el inicio del ciclo lectivo. En paralelo, se multiplican las críticas al Ejecutivo por sostener una política que, según el gremio, “invisibiliza al sector docente mientras promete equilibrios fiscales que no llegan a las aulas ni a las mesas familiares”.
Si llegaste hasta acá tomate un descanso con la mejor música