Los trabajadores del estacionamiento medido de Río Gallegos siguen en plan de lucha por la planta permanente que Roberto Giubetich (intendente de la UCR) prometió hace cuatro años en campaña y hoy se limita a repetir que es imposible.
La precarización que ejerce el Estado municipal es un combo completo. Hace cuatro años que deben las asignaciones familiares de estos más de 100 trabajadores, pasaron cuatro inviernos y les han dado parte de la indumentaria de trabajo una sola vez y no a toda la planta actual de compañeros, no tienen aportes jubilatorios hasta la fecha y no se han respetado las licencias por maternidad a varias compañeras, empujándolas a trabajar con temperaturas bajo cero en pleno invierno.
La lucha de los compañeros de SIPEM desafía todo un régimen social y político. Es la parte visible de una necesaria lucha contra la precarización laboral, uno de los grandes temas nacionales vinculado a los planes del FMI en la Argentina y por lo tanto muy vivo en el debate electoral.
Pero no solo para las candidaturas de los personeros del gobierno precarizador de Giubetich (intendente Macrista de la primera hora) sino también para los candidatos de Alberto y Cristina Fernández que hace dos años vienen conteniendo las luchas con el “no hacer olas” hasta las elecciones.
A esta política se ha sumado la dirección del sindicato de municipales, que niega la posibilidad de representar a los trabajadores del SIPEM ya sea por “no ser municipales”, como han dejado entrever, o porque no sería el momento para reclamar el pase a planta. No podemos separar esta estrategia de patear para adelante el reclamo con la candidatura de Pedro Mansilla (Secretario del SOEM) en las listas de Belloni, quien le sumará los votos a Alicia Kirchner para pelear la Gobernación por medio de la Ley de Lemas.
Los planes del FMI se aplican en Santa Cruz ya que la provincia tiene centenares de monotributistas y contratos precarios, quiere decir que no es un tema exclusivo de los radicales o de las Intendencias.
Los jóvenes trabajadores del SIPEM no pueden esperar de elección en elección para mejorar sus condiciones de vida y por eso hace semanas vienen luchando con ollas populares, piquetes, movilizaciones al Izamiento Dominical y decidiendo las acciones en asambleas.
En el mediodía de este martes 23 en la tercera audiencia con abogados de la municipalidad y con la presencia del Secretario de Hacienda del Municipio, los compañeros han obtenido una victoria que debe servir para impulsar la lucha final por la estabilidad laboral. El Municipio se comprometió a entregar la indumentaria completa a partir del día 2 del mes entrante y las asignaciones familiares, aunque no retroactivas. La pelea por conquistar la planta permanente tendrá su desarrollo en el Concejo Deliberante, el cual ya recibió el proyecto de Presupuesto Municipal sin la partida que incluya a los compañeros. Los bloques políticos patronales estarán bajo la presión de estos 140 trabajadores para incorporar el punto en el presupuesto. Es la oportunidad de dar un gran paso contra la flexibilización laboral en la planta municipal.
Desde el Partido Obrero acompañaremos la lucha contra la precarización laboral como lo venimos haciendo y llamamos a rodear de solidaridad al SIPEM, para preparar la lucha más general contra este régimen flexibilizador y hambreador.
Por el pago adeudado de asignaciones familiares desde 2015
Por el pase a planta de todos los compañeros del SIPEM
Por el fin de la precarización laboral
Abajo el ajuste del FMI, Macri y Alicia K
Que la crisis la paguen los capitalistas
Partido Obrero