fbpx
15
Vie, May

Economía

La petrolera aplicará un nuevo aumento desde este jueves y sostendrá un esquema de contención transitoria para evitar saltos bruscos en los surtidores.

YPF anunció un aumento del 1% en el precio de sus combustibles desde la hora cero del jueves 14 de mayo y, luego de ese ajuste, mantendrá los valores congelados por hasta 45 días. La decisión fue comunicada por el CEO de la petrolera, Horacio Marín, a través de un mensaje publicado en la red social X.

Según explicó el titular de la compañía, el incremento surge de “un análisis detallado de las condiciones del mercado y las variables de oferta y demanda”. Tras esa suba, la empresa continuará con el sistema de “buffer de precios”, un mecanismo que busca amortiguar los movimientos del mercado internacional para que no se traduzcan de manera inmediata en saltos fuertes en los surtidores.

El congelamiento anunciado no necesariamente cubrirá todo el plazo de 45 días. La empresa dejó abierta la posibilidad de que sea menor, de acuerdo con la evolución del escenario internacional y de las condiciones del mercado local. El punto de fondo es el impacto de la suba del petróleo Brent, atravesada por la tensión en Medio Oriente, sobre el precio final de las naftas y el gasoil.

Marín también anticipó que YPF buscará recuperar más adelante el ingreso que resigna ahora por no trasladar por completo esas variaciones. La petrolera define ese monto como “ingreso diferido”. Para iniciar esa recomposición, según el propio CEO, deberá terminar el conflicto en Oriente Medio.

El esquema planteado por la empresa contempla la creación de una cuenta compensadora. Una vez cumplido el período estipulado y si concluye la guerra en Medio Oriente, YPF mantendría constantes los precios durante el tiempo necesario para recuperar la renta que no incorporó mientras sostuvo el buffer. En otras palabras, la petrolera no trasladará todo ahora, pero prevé hacerlo de manera diferida más adelante.

La compañía también confirmó que continuará utilizando el sistema de micropricing. Se trata de una modalidad que permite aplicar precios diferenciales según franjas horarias, corredores y zonas geográficas, con el argumento de maximizar la rentabilidad en función de la oferta y la demanda. En la práctica, este esquema genera variaciones pequeñas y frecuentes, muchas veces poco perceptibles para el consumidor, que encuentra valores distintos según dónde y cuándo cargue combustible.

YPF ya venía de un congelamiento aplicado el 1 de abril por un plazo de 45 días, que vencía este viernes. En los días previos al anuncio, algunas estaciones de servicio de la compañía ya registraban nuevos valores, con movimientos de entre 0,5% y 1% en la zona de La Plata.

La decisión se conoció además en medio de conversaciones entre funcionarios del Gobierno nacional y ejecutivos de petroleras. El objetivo oficial es evitar aumentos fuertes que presionen sobre la inflación, mientras las empresas del sector buscan recomponer precios frente al movimiento de sus costos y del petróleo internacional.

Las petroleras privadas ya acompañaron la estrategia de YPF a comienzos de abril. Por eso, en el mercado se espera que vuelvan a seguir el mismo camino tras el nuevo incremento anunciado por la compañía de mayoría estatal. El aumento es bajo en términos porcentuales, pero el mensaje empresario marca una hoja de ruta más amplia: contención momentánea, precios administrados por demanda y recuperación posterior de los ingresos resignados.

Si llegaste hasta acá tomate un descanso con la mejor música