Más de 25 personas participaron de una propuesta nocturna que combinó turismo, memoria y encuentro comunitario.
Con una propuesta que combinó historia, turismo y encuentro, el Museo Ferroviario de Río Gallegos fue escenario este sábado de la actividad “Bienvenida al Otoño: Fogón y Linternas”, una experiencia nocturna que reunió a más de 25 personas entre vecinos y visitantes.
La iniciativa invitó a recorrer los distintos espacios del museo a la luz de linternas, en un formato poco habitual que aportó una atmósfera distinta al paseo. La actividad culminó con un fogón compartido, en un cierre pensado para fomentar el intercambio y la construcción de comunidad en torno al patrimonio local.
La propuesta fue organizada por la Secretaría de Turismo de la Municipalidad y contó con el acompañamiento de la Asociación Amigos del Tren, una organización que desde hace años trabaja en la preservación y difusión de la historia ferroviaria de la ciudad.
Uno de sus referentes, Carlos Pablo Wild, destacó el valor simbólico del espacio y el trabajo sostenido que lo mantiene activo. Hijo de un pionero ferroviario llegado a la región en 1939, señaló que su vínculo con el museo se remonta a los inicios del proyecto, hace más de dos décadas. En ese marco, subrayó la importancia de que el Estado municipal impulse actividades que acerquen este patrimonio tanto a la comunidad local como a quienes visitan la ciudad.
El museo ofrece un recorrido que reconstruye distintos aspectos de la historia regional. Entre sus principales atractivos se encuentran una réplica de una entrada de mina, herramientas originales utilizadas en la actividad ferroviaria, una galería fotográfica vinculada a la historia de Río Turbio y una sala dedicada al movimiento marítimo, con eje en la actividad de YCF y el desarrollo portuario de Río Gallegos hasta la década del 50.
Para Wild, uno de los desafíos sigue siendo la visibilidad del espacio. A pesar de los años de trabajo, todavía hay vecinos que desconocen su existencia, lo que refuerza la necesidad de este tipo de propuestas para acercarlo a nuevos públicos.
En esa línea, también se recordó que el museo permanece abierto de lunes a viernes de 10 a 18 horas, mientras que los fines de semana las visitas se coordinan previamente. Desde la organización destacaron la importancia de seguir generando actividades que pongan en valor la memoria colectiva y consoliden al museo como un punto de referencia cultural y turístico en la ciudad.