Pamela Pesoa Monsalvo cuestionó la falta de convocatoria a negociaciones salariales y advirtió que los sueldos municipales quedaron rezagados frente a la inflación.
La decisión del intendente de Perito Moreno, Matías Treppo, de congelar el valor del módulo municipal por 90 días abrió un nuevo frente de conflicto político y salarial en la localidad. La medida, presentada como una herramienta para garantizar “estabilidad y previsibilidad a los contribuyentes”, fue duramente cuestionada por la concejala Pamela Pesoa Monsalvo, quien apuntó directamente contra la falta de convocatoria a paritarias.
Desde su posición como edil y trabajadora municipal, Pesoa Monsalvo puso el foco en lo que considera una desigualdad en las prioridades de la gestión. Mientras se busca dar certezas hacia afuera, sostuvo, no existe la misma preocupación por la situación de quienes sostienen el funcionamiento diario del municipio.
El planteo gira en torno a una pregunta concreta: previsibilidad para algunos sectores, pero no para los empleados. Según remarcó, los salarios municipales rondan actualmente los 500 mil pesos, un ingreso que, en el contexto inflacionario, queda lejos de cubrir las necesidades básicas .
La crítica no se limita al congelamiento del módulo en sí, sino a lo que interpreta como una consecuencia directa de esa decisión: la ausencia de discusión salarial. Para la concejala, la falta de llamado a paritarias implica, en la práctica, un congelamiento de los sueldos en un escenario donde el costo de vida continúa en alza, con incrementos sostenidos en la canasta básica y los servicios .
En su planteo, también introdujo una comparación con otras localidades, donde, aun con aumentos considerados insuficientes, al menos se avanzó en instancias de negociación. En Perito Moreno, señaló, ese debate ni siquiera fue abierto.
Otro de los puntos que marcó es la cercanía política del intendente con el gobernador Claudio Vidal. En ese marco, sostuvo que se esperaban medidas que contemplaran también la situación de los trabajadores municipales, especialmente en un contexto económico complejo.
La discusión, en definitiva, expone una tensión habitual en las administraciones locales: el equilibrio entre las políticas fiscales y las demandas salariales. Para Pesoa Monsalvo, la decisión actual deja en evidencia una elección de prioridades, donde la estabilidad para los contribuyentes se impone por sobre la necesidad de recomposición de ingresos de los empleados .
El reclamo fue sintetizado en una definición directa: las paritarias no pueden quedar relegadas ni convertirse en una variable de ajuste mientras la inflación impacta sobre los salarios. En ese punto, la concejala insistió en que la previsibilidad debe ser un derecho extendido a todos los sectores, no solo a quienes cumplen con sus obligaciones tributarias.
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