El intendente Pablo Grasso mantuvo un encuentro con vecinos del barrio Chimen Aike para escuchar las necesidades de las familias y coordinar acciones que permitan fortalecer la asistencia que brinda la Municipalidad de Río Gallegos. La reunión contó también con la presencia del diputado provincial Eloy Echazú y trabajadores municipales.
Durante el encuentro, los vecinos plantearon las dificultades que atraviesan por la falta de servicios esenciales. En el sector, muchas familias todavía no cuentan con redes de agua, gas ni energía eléctrica, una situación que se agrava por el crecimiento sostenido del barrio y el aumento de viviendas.
Las familias presentes manifestaron su preocupación por la falta de respuestas del Gobierno de Santa Cruz, al que señalaron por no ejecutar las obras de infraestructura necesarias para extender los servicios al barrio. En ese marco, se reiteró el reclamo para que la Provincia impulse las redes que los habitantes de Chimen Aike esperan desde hace años.
Desde el Municipio remarcaron que la ejecución de obras de infraestructura y la extensión de redes no forman parte de sus competencias directas. Sin embargo, la gestión de Grasso continúa acompañando a las familias con recursos propios, mediante la distribución de agua y leña para atender necesidades básicas mientras no llegan soluciones definitivas.
En la reunión se acordó sostener el trabajo conjunto entre vecinos y equipos municipales para optimizar la asistencia y mantener presencia territorial en el barrio. La intención es reforzar el acompañamiento cotidiano sin dejar de exigir que la Provincia asuma la responsabilidad que le corresponde.
“El Municipio seguirá presente acompañando a las familias, pero es imprescindible que la Provincia asuma la responsabilidad que le corresponde y ejecute las obras de infraestructura necesarias para que los vecinos de Chimen Aike puedan acceder, de una vez por todas, a servicios esenciales”, expresaron al finalizar el encuentro.
La situación de Chimen Aike vuelve a poner sobre la mesa la demanda por servicios básicos en barrios en expansión de Río Gallegos. Mientras las familias esperan obras estructurales, el Municipio busca sostener respuestas inmediatas, aunque el reclamo central apunta a que el Gobierno provincial avance con la infraestructura pendiente.