La tensión entre el gobierno central y los gobernadores persiste, especialmente en el marco de la discusión sobre la coparticipación del impuesto PAÍS. Guillermo Francos, ministro del Interior, rechazó la idea de compartir dicho tributo, generando discrepancias con algunos mandatarios provinciales, como Martín Llaryora de Córdoba.
Los fondos recaudados por el impuesto PAÍS se distribuyen en un 70% para la Nación y un 30% para el Renabap, destinado a obras en barrios populares. Quienes abogan por la coparticipación aseguran que no afectaría el porcentaje de la Nación, proponiendo destinar el 9% a urbanizaciones y el 21% a las provincias.
El ministro Francos ratificó el rechazo a la coparticipación, argumentando la transitoriedad del impuesto, que finalizará con el levantamiento del cepo. Mientras tanto, el presidente Milei busca reducir el porcentaje destinado a los barrios populares, generando descontento entre los gobernadores que ven comprometidos sus esfuerzos fiscales.
El lunes, Bartolomé Abdala, en términos ofensivos, acusó a los gobernadores de ser "animalitos de gastar", desencadenando una fuerte respuesta desde Río Negro. El gobernador Alberto Weretilneck advirtió a Milei que deje de imaginar a las provincias "de rodillas" y denunció un ataque sin precedentes del Gobierno Nacional a las provincias.
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