El Gobierno nacional ratificó este martes que mantendrá su política de reducción del gasto público durante el resto del mandato de Javier Milei y dejó en claro que la denominada “motosierra” no será presentada como una herramienta transitoria. En paralelo, el oficialismo anticipó cómo imagina el escenario electoral de 2027: una reelección en primera vuelta.
La definición llegó durante una conferencia de prensa en Casa Rosada encabezada por el vocero presidencial Adrián Ravier. Consultado sobre si el Ejecutivo continuará con el mismo esquema de ajuste frente a las dificultades económicas que atraviesan distintos sectores, el funcionario respondió que “la motosierra es un símbolo de este Gobierno”.
Ravier fue todavía más categórico al explicar cuál será el horizonte de esa política: “La motosierra no se apaga nunca. Mientras el presidente sea Javier Milei, la motosierra va a continuar”.
Según explicó, el objetivo oficial es reducir el tamaño del Estado para que el sector privado disponga de mayores recursos. El portavoz sostuvo que la administración libertaria no encuentra motivos para cambiar esa orientación y vinculó el recorte del gasto con los resultados económicos que reivindica la Casa Rosada.
Entre ellos mencionó el equilibrio de las cuentas públicas y la desaceleración de la inflación. Ravier afirmó que la variación anual de los precios pasó de niveles superiores al 200% a alrededor del 30% y aseguró que continuará descendiendo.
También sostuvo que el país atraviesa niveles récord de producción, exportaciones y consumo. Esas afirmaciones fueron utilizadas por el vocero para defender el programa ante preguntas que pusieron el foco en el impacto de la política económica sobre los ingresos, el empleo y la situación cotidiana de los hogares.
El contexto laboral muestra, sin embargo, uno de los puntos de tensión del escenario económico. Datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo analizados por el Centro de Economía Política Argentina estimaron una reducción de más de 400.000 puestos de trabajo registrados desde noviembre de 2023, junto con una caída en la cantidad de empleadores.
En la misma conferencia, Ravier reivindicó los resultados sociales que el Gobierno atribuye a su programa. Afirmó que la pobreza descendió desde niveles superiores al 50% hasta alrededor del 28%, mientras que la indigencia pasó de más del 18% al 6%.
Las cifras mencionadas por el portavoz fueron presentadas como parte de la defensa política del modelo. Durante la rueda de prensa no se anunciaron nuevas medidas destinadas específicamente a compensar el impacto de los aumentos tarifarios o de la liberación de precios planteado en las preguntas de los periodistas.
Ravier también enumeró como resultados de la gestión la adquisición de equipamiento para hospitales públicos, las políticas de orden público y la reducción de situaciones que definió como “sobreempleo público” en distintas áreas del Estado.
El funcionario incorporó además al Fondo Monetario Internacional en su argumentación. Según planteó, el organismo históricamente recomendó alcanzar el equilibrio fiscal mediante aumentos de impuestos, mientras que el Gobierno argentino eligió hacerlo a partir de una reducción del gasto.
Para Ravier, esa experiencia convirtió al programa de Milei en un caso observado internacionalmente. La posición coincide con una línea que el propio Presidente viene sosteniendo desde los primeros meses de su administración: la continuidad de los recortes sobre el Estado como parte estructural de su programa y no únicamente como respuesta a la emergencia fiscal inicial.
En julio de 2024, Milei ya había anticipado que “la motosierra no para nunca” y que siempre existirían gastos para revisar. Dos años después, el Gobierno mantiene esa definición y ahora la proyecta directamente sobre el calendario electoral de 2027.
El cierre de la conferencia terminó de trasladar el debate desde la economía hacia la disputa política. Ante la pregunta sobre cómo espera llegar el Gobierno a las próximas presidenciales si mantiene el rumbo actual, Ravier respondió: “Nos imaginamos reelectos en primera vuelta”.
La Casa Rosada apuesta así a sostener el programa sin una moderación asociada al calendario electoral. La reducción del gasto seguirá formando parte de la identidad económica y política del oficialismo, mientras el Gobierno confía en que los resultados que reivindica le permitan conseguir un segundo mandato.