Simplemente Noticias

Menos carne en la mesa: el consumo interno tocó un nuevo piso

Compartir Facebook X WhatsApp
Menos carne en la mesa: el consumo interno tocó un nuevo piso

La menor oferta, los precios y la pérdida de poder adquisitivo redujeron la demanda doméstica, al tiempo que Estados Unidos ganó peso entre los destinos externos.

El consumo interno de carne vacuna volvió a retroceder durante el primer semestre de 2026, mientras las exportaciones avanzaron en sentido contrario. Entre enero y junio, el consumo aparente alcanzó 1.019.430 toneladas res con hueso, casi 132 mil toneladas menos que un año atrás, mientras los embarques al exterior crecieron 10,2%.

Medido por habitante, el promedio móvil de los últimos doce meses descendió a 47 kilos anuales, con una caída interanual del 8,2%. El dato profundiza una transformación que lleva años: dos décadas atrás el consumo argentino superaba los 60 kilos de carne vacuna por persona.

La evolución más reciente también muestra el deterioro. En junio de 2023, el promedio de doce meses era de 53,8 kilos por habitante. Un año después había bajado a 48,3 kilos, en 2025 se recuperó hasta los 51,2 y ahora volvió a caer hasta los 47 kilos.

La tendencia ya se había hecho visible durante los primeros meses del año. En marzo, Info24RG informó que el consumo aparente del primer bimestre había caído 13,8% interanual y se ubicaba en 47,3 kilos por habitante, el registro más bajo de las últimas dos décadas.

Del otro lado aparece el crecimiento de las ventas externas. Durante el primer semestre se exportaron 408.600 toneladas res con hueso, alrededor de 38 mil toneladas más que en igual período de 2025.

Uno de los factores que impulsó ese movimiento fue la ampliación de las posibilidades comerciales con Estados Unidos. El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina destacó durante 2026 el incremento de la cuota hacia ese mercado y recordó que Estados Unidos ya se ubicaba a fines de 2025 como el tercer principal destino de la carne argentina, detrás de China e Israel.

El cambio también se observa en el destino final de la producción. Un año atrás, el 75,6% quedaba en el mercado interno y el 24,4% se exportaba. En el primer semestre de 2026 esa proporción pasó a 71,4% para el consumo doméstico y 28,6% para el comercio exterior.

Al mismo tiempo, hubo menos carne disponible. La producción total llegó a 1,428 millones de toneladas res con hueso, un 6,2% menos que durante igual período de 2025. La diferencia representa 93.860 toneladas menos procesadas por la industria frigorífica.

La Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina, CICCRA, vincula ese descenso con una menor disponibilidad de hacienda para faena. El aumento del peso promedio de los animales, favorecido por sistemas de recría a campo, permitió compensar parte de la caída, aunque no resultó suficiente para sostener los niveles de producción del año anterior.

Entre los factores que condicionan la disponibilidad de ganado aparecen todavía las consecuencias de la sequía de 2022 y 2023, que afectó el stock de vientres, y el cierre de un ciclo de liquidación de existencias que se extendió durante tres años.

Sobre la demanda doméstica operan, además, dos variables centrales señaladas por CICCRA: la pérdida de poder de compra de los hogares y el encarecimiento relativo de la carne vacuna.

En marzo, los precios de la carne aumentaron 10,6% en el Área Metropolitana de Buenos Aires y acumularon una suba del 68,6% en doce meses, según los datos consignados del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina. El precio promedio por kilo llegó entonces a 18.564 pesos.

Durante el último trimestre relevado, sin embargo, el ritmo comenzó a moderarse. En junio el valor promedio de los cortes bajó 0,1% respecto de mayo. El asado retrocedió 1,8%, la nalga 0,9% y el cuadril 0,5%. En sentido contrario, la carne picada común aumentó 2,1% y la paleta 0,6%. El IPCVA mantiene durante 2026 su seguimiento mensual de los precios de la carne vacuna.

Con menos oferta y una participación mayor de las exportaciones, las estimaciones citadas por el sector plantean que el consumo anual podría ubicarse alrededor de los 43 o 44 kilos por habitante. De concretarse, significaría una reducción cercana a seis kilos frente al año anterior. También se proyecta que los precios podrían mantenerse elevados, sin modificaciones importantes al menos hasta el segundo semestre de 2027 .

El retroceso de la carne vacuna tiene como contracara un mayor protagonismo de otras proteínas. El consumo de carne aviar alcanzó los 47,7 kilos por habitante y prácticamente igualó al de carne vacuna. A su vez, la Cámara Argentina de Productores Avícolas viene registrando niveles históricos de consumo de huevo y señala el creciente peso de estos productos dentro de la dieta argentina.

El cuadro se completa con un aumento de las importaciones de carne vacuna. Entre enero y mayo ingresaron al país 10.514 toneladas, un 67% más que durante igual período de 2025. Brasil concentró el 85% del volumen.-

Según CICCRA, la ganadería podría estar transitando el comienzo de una recuperación del stock bovino después del ciclo de liquidación, aunque ese proceso todavía no se traduce en una mayor disponibilidad de carne para los consumidores.

Por ahora, las dos curvas continúan separándose: cae el volumen destinado al mercado doméstico mientras crece la participación de las exportaciones. Con menor producción, precios altos y dificultades en el poder adquisitivo, el consumo de carne vacuna volvió a ubicarse en niveles históricamente bajos para la Argentina.

Publicidad
En vivo INFO24 RADIO
Ahora suena
Info24 Radio
En vivo
Volumen
EN VIVO
Info24 Radio
En vivo · Info24 Radio