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Dom, May

Interés General

El intendente de Río Gallegos participó en Parque Norte de un encuentro que convocó a 70 intendentes y 20 legisladores para reordenar el peronismo sin candidaturas ni nombres propios.

El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, viajó a Buenos Aires para participar del encuentro peronista celebrado en Parque Norte el 1° de mayo, una convocatoria que reunió a una franja del justicialismo nacional decidida a construir una alternativa política para las elecciones de 2027, al margen de los principales liderazgos del kirchnerismo.

Unos 4.000 dirigentes de 19 provincias, incluyendo más de 70 intendentes de todo el país y 20 legisladores nacionales, se reunieron en Parque Norte para lanzar el espacio peronista que tiene como principales referentes a los diputados nacionales Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel y al titular de la Auditoría General de la Nación, Juan Manuel Olmos.

Grasso estuvo acompañado por la diputada nacional Moira Lanesan, el intendente de 28 de Noviembre Aldo Aravena y los concejales de Pico Truncado Jonathan Sandoval y de Perito Moreno. La presencia de la delegación santacruceña le dio a la jornada un anclaje patagónico que no es menor: el PJ de Santa Cruz convocó recientemente a elecciones internas para agosto, en búsqueda de relanzar la estructura y cerrar filas para dar la batalla contra el gobernador Claudio Vidal, siendo uno de los pocos distritos donde la marca Fuerza Patria se impuso en los comicios legislativos de 2025.

El encuentro no tuvo como eje las candidaturas.

No hubo gobernadores ni figuras centrales del espacio: no fueron Kicillof, Sergio Massa, Juan Grabois ni Máximo Kirchner. La consigna que recorrió los paneles y las comisiones de trabajo fue otra: "El peronismo debate para ser alternativa nacional", desarrollándose con la dinámica de un congreso, dividido en comisiones de trabajo y paneles temáticos que concluyeron con un documento final.

Durante su intervención, Grasso colocó el acento en la militancia territorial como eje de la reconstrucción política. "Tenemos que volver a defender a nuestra gente y reconstruir un tejido social que hoy está roto. La Argentina la recuperan los militantes, los que caminan cada barrio y cada ciudad del país", expresó. En otro tramo, advirtió sobre el impacto social de la gestión de Javier Milei: "El 50 por ciento de los jóvenes menores de 35 años no tiene trabajo. Nosotros no podemos quedarnos solamente en la crítica, tenemos que debatir ideas y construir soluciones junto a todos los sectores". Ese argumento aterriza sobre datos concretos:

Santa Cruz lidera la caída del empleo a nivel nacional, con un derrumbe del 15,4% en poco más de dos años.

Grasso es señalado como uno de los principales abanderados para dar la batalla el año próximo en el kilómetro cero del kirchnerismo. Su posicionamiento dentro del armado de Olmos-Tolosa Paz-Michel consolida esa proyección y lo instala con visibilidad nacional en un ciclo político que el peronismo no kirchnerista está comenzando a diseñar con paciencia y sin quemar nombres.

Los organizadores del encuentro se cuidaron de no generar cortocircuitos internos. En la lista de invitados no estuvo ninguno de los referentes de los espacios que dominan la cartelera del peronismo, como el MDF, La Cámpora y el Frente Renovador, aunque todos fueron notificados sobre el lanzamiento de la nueva corriente política, con el mensaje de que la intención no es ir contra nadie, sino sumar ideas para confluir con el resto en una próxima etapa.

El documento elaborado durante la jornada —redactado por Olmos bajo el título "Primero las ideas"— sintetizó el eje programático del espacio. "El progreso social sostenido requiere un orden macroeconómico que lo respalde. El equilibrio fiscal es una condición técnica necesaria para crecer con estabilidad", indicaron, aunque advirtieron que "un programa económico peronista debe tener a la gente adentro, como protagonista y destinataria".

Por su parte, Tolosa Paz afirmó que este 1° de mayo "debe ser una piedra fundacional para reconstruir una alternativa en la Argentina", sosteniendo que el peronismo debe volver a ser "la herramienta que ordene la vida cotidiana y recupere la dignidad de nuestro pueblo".

Michel advirtió que Milei "no está buscando poner en práctica un programa económico, está imponiendo un modelo social con una fuerte desigualdad, sin industria y sin clase media", y defendió una idea de superávit fiscal "no el trucho de Javier Milei sino el de Néstor con la economía creciendo y generando puestos de trabajo".

El próximo paso del armado implica llevar el formato al interior del país y replicar la estructura en otras provincias, ya que este acto se plantea como el punto de partida hacia 2027. Para Grasso, la apuesta es doble: consolidar su liderazgo en Santa Cruz y ganar escala nacional dentro de un peronismo que todavía no tiene claro quién lo va a conducir, pero sí tiene certeza de una cosa: el modelo de Milei es el adversario común.

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