Valeria Alarcón y su hija Lucía recibieron las llaves de su nueva vivienda en el barrio Municipal de Río Gallegos, en una entrega encabezada por el intendente Pablo Grasso y concretada mediante un trabajo conjunto con Cáritas Diocesana y el Obispado.
La familia formaba parte de un programa nacional de viviendas ejecutado a través de Cáritas, cuya continuidad quedó interrumpida. Ante esa situación, el Municipio y las instituciones eclesiásticas articularon una alternativa para resolver la urgencia habitacional.
Durante la entrega, la secretaria de Planificación y Obras Públicas, María Grasso, sostuvo que la decisión fue sostener una respuesta concreta frente a programas que quedaron inconclusos y destacó el trabajo conjunto con distintas instituciones de la ciudad.
Desde Cáritas resumieron el sentido de la medida con una definición: “Tener una vivienda es dignidad”.
La entrega se suma a la política habitacional que el Municipio viene desarrollando en el barrio Municipal. La gestión ya había alcanzado las 100 viviendas adjudicadas y posteriormente informó nuevas entregas realizadas con recursos propios.
Con esta nueva casa, el Ejecutivo municipal volvió a poner el foco en la continuidad de soluciones habitacionales frente a obras y programas que quedaron sin financiamiento nacional.