Más de la mitad de los hogares argentinos se ubica actualmente dentro de la clase baja, al sumar a los sectores pobres y a aquellos que, aun sin encontrarse por debajo de la línea de pobreza, permanecen en los escalones inferiores de la estructura social.
El dato surge de un informe de la Consultora W difundido esta semana, que estimó que esos dos segmentos representan alrededor del 52% de la sociedad argentina.
Según el relevamiento, aproximadamente el 22% corresponde a hogares de clase baja en situación de pobreza, con ingresos promedio cercanos a $1 millón mensuales por familia. A ese grupo se suma alrededor de un 30% clasificado como clase baja no pobre.
La suma de ambos sectores supera así a todos los estratos medios y altos combinados.
Otro de los datos destacados del estudio es la distancia entre el ingreso promedio y lo que efectivamente percibe la mayoría de los hogares. La consultora calculó un ingreso familiar neto promedio de $2.800.000 mensuales, pero señaló que el 78% de las familias se encuentra por debajo de ese valor.
Esa diferencia responde a que el promedio puede verse elevado por los ingresos de los sectores ubicados en la parte superior de la pirámide, aun cuando una amplia mayoría se mantenga por debajo de esa cifra.
El relevamiento divide la estructura socioeconómica argentina en cinco grandes segmentos: clase alta, clase media alta, clase media baja, clase baja no pobre y clase baja en pobreza.
En el extremo superior, la clase alta representa aproximadamente al 5% de la población y requiere ingresos familiares desde los $9 millones mensuales.
Por debajo aparece la clase media alta, que comprende al 17% y parte de un ingreso aproximado de $4,5 millones, con valores que pueden extenderse hasta los $6,5 millones por mes.
La clase media baja reúne al 26% de la población. Según la clasificación utilizada por la consultora, el ingreso de referencia para ingresar en ese segmento comienza alrededor de los $2,5 millones mensuales por hogar.
En el escalón siguiente aparece la clase baja no pobre, que concentra cerca del 30% de los hogares y tiene como referencia un piso de ingresos de aproximadamente $1,5 millones mensuales.
Finalmente, el segmento en situación de pobreza representa entre el 21% y el 22%, de acuerdo con las distintas cifras difundidas sobre el mismo informe, y registra un ingreso promedio familiar cercano al millón de pesos.
La información debe leerse además junto con las mediciones oficiales de pobreza. Para una familia tipo de cuatro integrantes, la Canasta Básica Total funciona como referencia para determinar si los ingresos alcanzan o no para superar esa condición, aunque ese indicador no equivale de manera automática a las categorías de clase social utilizadas por estudios privados.
La principal fotografía que deja el relevamiento es una pirámide fuertemente concentrada en la parte inferior: más de la mitad de los hogares queda comprendida entre la pobreza y la clase baja no pobre, mientras que los sectores medios y altos representan una proporción menor del total.
También expone otra característica de la distribución de ingresos: aunque el promedio familiar se ubica en $2,8 millones, casi ocho de cada diez hogares no alcanzan esa cifra.