Pablo Grasso volvió a cuestionar con dureza al presidente Javier Milei y al gobernador Claudio Vidal por la situación económica y social de Santa Cruz. Desde la Cuenca Carbonífera, el intendente de Río Gallegos sostuvo que la provincia atraviesa niveles preocupantes de pobreza, desempleo y endeudamiento familiar.
“Los números de pobreza en Santa Cruz son terribles y tienen nombre y apellido: Milei y Vidal”, afirmó Grasso, quien vinculó el deterioro social con el ajuste nacional, la paralización de la obra pública y la falta de generación de empleo desde la administración provincial.
El jefe comunal citó estimaciones privadas que ubican la pobreza nacional entre el 31% y el 32% durante 2026. El nowcast de la Universidad Torcuato Di Tella calculó un 31,3% para el semestre marzo-agosto, equivalente a unos 9,4 millones de personas en las áreas urbanas relevadas.
En Santa Cruz, uno de los indicadores más sensibles es el empleo privado. Distintos relevamientos coinciden en que la provincia perdió alrededor de 10.400 puestos registrados desde fines de 2023 y llegó durante 2026 a uno de los niveles más bajos de la serie, con poco más de 50 mil trabajadores privados formales.
Grasso también puso el foco en el endeudamiento de los hogares, un tema que viene incorporando a su agenda política. Días atrás presentó en Caleta Olivia un programa provincial de desendeudamiento y sostuvo que cerca de 70 mil santacruceños atraviesan dificultades para afrontar tarjetas de crédito y préstamos personales.
Para el intendente, la combinación entre caída del empleo, pérdida de poder adquisitivo y mayor dependencia del crédito no es un fenómeno aislado, sino el resultado de decisiones políticas adoptadas tanto por el Gobierno nacional como por la gestión provincial.