El 193° aniversario de Comandante Luis Piedra Buena terminó mostrando una postal bastante diferente de la celebración que había preparado el Gobierno de Santa Cruz. Claudio Vidal fue increpado mientras pronunciaba su discurso, respondió responsabilizando a las administraciones anteriores y convirtió 40 viviendas sin terminar en uno de los ejemplos de lo que, según afirmó, recibió abandonado. Horas después, el ex Intendente Federico Bodlovic publicó un documento administrativo que derrumbó el relato de Claudio Vidal.
El conflicto tiene como trasfondo una localidad atravesada por los reclamos laborales. Antes del acto, trabajadores desocupados que mantenían una protesta denunciaron que efectivos policiales se acercaron para plantear que el reclamo no interfiriera con los festejos. Según los manifestantes, se les transmitió que la protesta no “quedaba bien” durante el aniversario.
No se conoció una explicación oficial que permita determinar bajo qué instrucciones se produjo esa intervención. La presencia policial ante una protesta puede responder a razones de seguridad o prevención, pero la denuncia de los desocupados introduce otro interrogante si el objetivo fue evitar que el reclamo quedara expuesto durante una actividad encabezada por el gobernador.
Finalmente, el malestar apareció de todos modos.
Mientras Vidal hablaba ante los vecinos, comenzaron los gritos y cuestionamientos desde el público. La tensión durante el acto fue registrada múltiples medios pero que luego borraron o editaron el incomodo momento.
El gobernador sostuvo durante su discurso que existe “una sola forma de salir adelante” y que es “trabajando, con esfuerzo y voluntad”. También respaldó a la intendenta Analía Farías y responsabilizó a las gestiones anteriores por los problemas que atraviesa Santa Cruz.
Después fue más lejos. En sus redes sociales atribuyó el episodio a “10 empleados municipales” y al kirchnerismo, y aseguró que su gobierno no iba a retroceder frente a las protestas.
El contexto, sin embargo, excede la identidad política de quienes participaron de los abucheos. Piedra Buena viene atravesando reclamos por falta de empleo y una parte importante de las expectativas laborales de la localidad quedó vinculada durante los últimos años a la situación de las represas sobre el río Santa Cruz.
En medio de esa discusión, Vidal introdujo las 40 viviendas como ejemplo de aquello que su administración debía resolver.
El gobernador afirmó que esas casas formaban parte de las obras que habían quedado abandonadas y anunció la transferencia de aproximadamente 500 millones de pesos para avanzar con su finalización. La comunicación posterior del Gobierno mantuvo esa interpretación: la actual gestión debía hacerse cargo de construcciones que otros no terminaron.
Pero apareció un documento.
Se trata del Certificado Nº 25 correspondiente al proyecto “Construcción 40 viviendas Programa Casa Propia en Comandante Luis Piedra Buena”. La documentación identifica a la Municipalidad como ente ejecutor, consigna como fecha de inicio de la obra el 18 de octubre de 2021 y establece un plazo original de 18 meses.
El certificado corresponde a octubre de 2023 y tiene fecha de medición del 3 de noviembre de ese año.
Su contenido permite establecer con precisión cuál era el estado administrativo de la obra poco más de un mes antes de que Claudio Vidal asumiera como gobernador.
El apartado correspondiente al avance físico registra un acumulado anterior del 98,74%. El certificado incorporó otro 0,04%, dejando el avance físico acumulado total en 98,78%.
Es decir, de acuerdo con esa documentación, quedaba pendiente el 1,22%.
El mismo porcentaje aparece en el avance financiero neto: 98,78%. El proyecto registra un total de 2.882.259,62 UVIs y un acumulado de 2.847.188,88 UVIs.
Hay otro elemento políticamente significativo. El certificado lleva la identificación y firma de Analía V. Farías como intendenta municipal y máxima autoridad del organismo. También aparece identificado Matías C. Romero, entonces secretario de Hacienda municipal.
Farías es la misma intendenta que acompañó a Vidal durante el aniversario y a quien el gobernador respaldó expresamente durante su discurso.
El documento permite descartar una interpretación literal de que se trataba de una obra dejada “a mitad de camino”: administrativamente registraba un 98,78% de avance físico.
La existencia del certificado adquiere mayor importancia después del anuncio de los aproximadamente $500 millones.
Si esa suma resulta necesaria para finalizar las viviendas, queda por conocer qué trabajos contempla, cuál es el estado actual de las unidades, qué ocurrió con ellas desde noviembre de 2023 y cuál es el presupuesto que respalda la inversión.
El proyecto de las 40 viviendas, además, tiene antecedentes oficiales anteriores. El programa Casa Propia del Gobierno nacional registró a Comandante Luis Piedra Buena como municipio ejecutor de esas 40 unidades y el llamado a licitación pública había sido publicado en 2021.
La controversia, por lo tanto, puede resolverse con documentación.
El Gobierno provincial puede detallar qué encontró al asumir, cuáles eran las tareas pendientes, qué deterioros se produjeron, qué trabajos adicionales resultan necesarios y cómo se utilizarán los fondos anunciados.
Hasta entonces quedan dos datos que conviven con dificultad: Vidal presentó las 40 viviendas como parte de aquello que las administraciones anteriores dejaron abandonado y, al mismo tiempo, existe un certificado fechado antes de su llegada al Gobierno que registra un 98,78% de avance físico.
La secuencia terminó transformando el aniversario de Piedra Buena en una jornada políticamente incómoda para el Ejecutivo provincial.
Primero estuvo el reclamo de los desocupados y la denuncia sobre la intervención policial. Después llegaron los cuestionamientos y abucheos durante el discurso. Vidal atribuyó la protesta a un grupo de empleados municipales vinculados al kirchnerismo y utilizó las viviendas como ejemplo de la herencia que debía resolver.
Finalmente apareció el Certificado Nº 25.
Hay un documento que fija un punto concreto desde el cual empezar a pedir explicaciones: al 3 de noviembre de 2023, las 40 viviendas de Piedra Buena registraban un avance físico certificado del 98,78%.
Ahora falta conocer qué ocurrió después y, especialmente, qué trabajos justifican los aproximadamente $500 millones anunciados para terminar el 1,22% que figuraba pendiente en aquella certificación.