El programa Río Gallegos en Orden dejó su primer diagnóstico territorial con más de cien notificaciones realizadas en cuatro sectores de la ciudad y una serie de problemas que van desde perros potencialmente peligrosos sueltos y minibasurales hasta irregularidades comerciales, vehículos sin seguro y construcciones sin permiso.
Más de treinta inspectores participaron de los operativos desarrollados en APAP, Nuestra Señora del Carmen, San Martín y Belgrano, dentro del casco viejo de la capital santacruceña. El esquema reúne áreas que antes trabajaban por separado y busca detectar problemas, intervenir y realizar seguimiento hasta su resolución.
Uno de los puntos de mayor preocupación fue la presencia de perros potencialmente peligrosos sueltos en la vía pública. Control Animal labró actas y notificó a los propietarios, fijando plazos de entre 24 y 48 horas para regularizar cada situación.
También se encontraron comercios con libretas vencidas y documentación incompleta. En esos casos, el Municipio resolvió no avanzar de manera inmediata con clausuras y priorizó la notificación y el asesoramiento para que los responsables puedan ponerse al día.
“Conocemos el contexto económico y sabemos lo que cuesta sostener un comercio. No queremos que la primera respuesta sea clausurar, pero tampoco podemos hacer de cuenta que las normas no existen”, sostuvo la secretaria de Gobierno, Sara Delgado.
Los operativos también detectaron minibasurales y puntos de acumulación de residuos. En los casos en los que pudo identificarse a responsables, se realizaron notificaciones, mientras las áreas municipales comenzaron tareas para erradicar esos focos.
En materia de tránsito aparecieron infracciones por falta de seguro obligatorio y otras irregularidades vinculadas con la documentación y las condiciones de circulación.
El relevamiento incluyó además actuaciones de Tierras para regularizar arrendamientos y controles de Obras Privadas sobre construcciones sin autorización, ocupación de veredas y modificaciones que afectan el espacio público.
La metodología aplicada coincide con la lógica original del programa, presentada por el Municipio en agosto: concentrar distintas inspectorías en un mismo operativo, registrar cada problema y volver posteriormente al barrio para verificar si fue resuelto.
Info24RG ya había informado que Río Gallegos en Orden comenzó en el barrio APAP con tareas de tránsito, señalización, chatarra y minibasurales, y luego avanzó hacia Nuestra Señora del Carmen con un sistema de seguimiento territorial. El nuevo diagnóstico muestra ahora la primera dimensión concreta de ese despliegue.
La intención oficial es que los inspectores no funcionen solamente como un dispositivo sancionatorio, sino como una herramienta de ordenamiento y prevención.
“Ordenar también es cuidar al que cumple, ayudar al que necesita ponerse al día y actuar cuando una situación genera un riesgo o afecta a los demás”, afirmó Delgado.
El balance inicial expone un abanico amplio de problemas urbanos y también la decisión municipal de mantener los controles en el territorio hasta comprobar si cada situación fue efectivamente regularizada.