La moneda digital experimentó una rápida incremento de su valor, alcanzando una capitalización de mercado de más de 4.000 millones de dólares, para luego desplomarse estrepitosamente en cuestión de horas, dejando a miles de inversores con pérdidas multimillonarias.
El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, se pronunció enérgicamente sobre el asunto en su cuenta de X (anteriormente Twitter), exigiendo una investigación judicial inmediata. Grasso afirmó: "Promover un activo financiero moviendo millones de dólares por parte del Presidente requiere investigación inmediata de la justicia, porque, como mínimo, ya violó la Ley de Ética Pública y la Ley de Entidades Financieras. Ningún presidente serio del mundo se prestaría a esto".
El escándalo se intensifica en cada detalle que sale a la luz, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner acusó a Milei de actuar como "el gancho de una estafa digital". Fernández expresó: "Miles confiaron en vos, compraron caro y en cuestión de horas perdieron millones, mientras unos pocos hicieron fortunas con información privilegiada".
Ante la avalancha de críticas, Milei eliminó la publicación original y negó cualquier implicación directa con el proyecto $LIBRA, alegando desconocer los detalles del mismo. Sin embargo, la oposición y diversos sectores políticos solicitaron una investigación exhaustiva para determinar la responsabilidad del mandatario en la promoción de un activo financiero que resultó una estafa que perjudicó a miles de ciudadanos en el mundo.
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