Seis trabajadores de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero recibieron certificados de adjudicación de terrenos en Río Gallegos, como resultado de una gestión conjunta entre la Municipalidad y la Asociación de Empleados Fiscales e Ingresos Públicos.
La entrega fue encabezada por el intendente Pablo Grasso junto a la secretaria de Planificación y Obras Públicas, María Grasso, y autoridades gremiales de AEFIP a nivel nacional, regional y local.
La adjudicación representa para las familias beneficiarias el inicio de una nueva etapa: contar con un terreno propio desde el cual proyectar la construcción de una vivienda.
El secretario general de AEFIP, Pablo Flores, destacó el trabajo realizado en conjunto y reconoció la intervención del delegado local Héctor Rojas, la comisión directiva y el Municipio.
“Gracias por este gran hecho para nuestros trabajadores”, sostuvo Flores durante la ceremonia.
Desde el Ejecutivo municipal señalaron que la entrega se inscribe en una línea de trabajo con instituciones y organizaciones para ampliar las posibilidades de acceso al suelo urbano.
María Grasso remarcó especialmente el vínculo entre tierra, vivienda y arraigo.
“Es un momento muy importante, no solo por el contexto social, sino por lo que significa recibir hoy un terreno. Constantemente buscamos el arraigo de nuestras familias”, expresó.
La funcionaria sostuvo que el Municipio continuará articulando con entidades gremiales y sociales para generar oportunidades vinculadas con el acceso a la tierra y la vivienda.
La relevancia de la entrega también apareció en los testimonios de las propias adjudicatarias.
Lorena, trabajadora de ARCA, contó que esperaba desde hacía más de diez años la posibilidad de acceder a un lote.
“Después de tanto tiempo de lucha y espera, la verdad que estoy súper orgullosa, porque tengo un bebé y se concretó este gran sueño de tener el terreno. Ahora vamos por la casa”, relató.
Patricia, otra de las beneficiarias, también señaló que el proceso llevaba varios años y valoró el acompañamiento tanto del gremio como del Municipio.
Explicó que entre los trabajadores existían situaciones habitacionales diferentes: algunos ya habían logrado acceder a una vivienda mientras otros continuaban esperando una oportunidad para obtener tierra propia.
Carla participó en representación de su hijo Facundo y destacó la adjudicación como punto de partida para un proyecto familiar.
Valoró especialmente que un joven profesional pueda contar con una herramienta concreta para proyectar su arraigo en Río Gallegos.
Valeria, en representación de su hija Carla, puso el acento en la situación económica que atraviesan muchas familias.
Agradeció la intervención del delegado Héctor Rojas y del intendente y sostuvo que, en el contexto actual, contar con la posibilidad de acceder a un terreno significa abrir una puerta que de otra manera resulta cada vez más difícil.
La entrega se produjo además dentro de una política municipal de adjudicación de tierras que durante 2026 ya tuvo otros capítulos.
El 9 de septiembre, la Municipalidad entregó terrenos a 40 familias de Río Gallegos y señaló que, con esa tanda, la actual gestión superaba las 300 adjudicaciones. La comuna presentó esas entregas como parte de una política orientada a ampliar el acceso al suelo y facilitar luego la construcción de viviendas.
Antes del acto con los trabajadores de ARCA, Grasso mantuvo además una reunión con representantes de AEFIP.
Del encuentro participaron dirigentes de la Mesa Directiva Nacional, de la seccional Comodoro Rivadavia y del ámbito local.
La reunión estuvo orientada a analizar la situación de los trabajadores vinculados con la administración tributaria y fiscal, tanto en Río Gallegos como a nivel regional y nacional.
Entre los participantes estuvieron Pablo Flores, Martín Torrilla y Patricia González por la conducción nacional de AEFIP; Aldenio Ramírez, Esteban Marinqueo, Andrés Molina, Silvana Onda y Tito Quintana por la seccional Comodoro Rivadavia; y Héctor Rojas como referente gremial local.
La entrega de los seis terrenos deja ahora abierta la siguiente etapa para las familias: avanzar desde la adjudicación del suelo hacia la construcción de sus viviendas.
Para quienes esperaron durante años, ese primer paso representa mucho más que un trámite administrativo. Es la posibilidad concreta de empezar a transformar un lote en un proyecto de vida propio.