Con casi medio siglo de trabajo detrás, la chacra Don Pino volvió a recibir un reconocimiento por una historia construida alrededor de la producción local en Río Gallegos.
El intendente Pablo Grasso recorrió el establecimiento junto al secretario de Producción, Comercio e Industria, Gerardo Mirvois, y la diputada nacional Moira Lanesan para felicitar a sus referentes, Mónica Ruiz y Alberto Dierico, después de la distinción obtenida en el III Foro Internacional de Género y Ruralidad.
La chacra está ubicada en la intersección de calle 1 y avenida Asturias y se consolidó a lo largo de casi 50 años como un emprendimiento familiar vinculado con la producción hortícola y avícola.
Durante la visita, Grasso entregó un presente a Mónica Ruiz, mientras que Lanesan hizo entrega de dos proyectos de resolución relacionados con el reconocimiento al trabajo desarrollado por la familia.
El III Foro Internacional de Género y Ruralidad se realizó a comienzos de octubre en Mar del Plata y reunió a productoras, emprendedoras y referentes de distintas provincias y países de la región.
La actividad también incluyó la quinta edición de los Premios Lía Encalada, una iniciativa destinada a visibilizar el aporte de mujeres rurales a la producción, el desarrollo comunitario y la vida en los territorios.
En ese contexto, el reconocimiento a Don Pino adquiere un significado particular para Río Gallegos: pone en valor una experiencia productiva que logró sostenerse durante décadas en una región donde el clima y las distancias plantean desafíos permanentes.
Grasso destacó especialmente la perseverancia de Mónica y Alberto y el valor de quienes apuestan a producir localmente, generar alimentos y mantener proyectos familiares ligados a la ciudad.
La recorrida también sirvió para visibilizar una actividad que muchas veces permanece lejos de las grandes estructuras productivas, pero que forma parte de la economía cotidiana de Río Gallegos y del entramado de pequeños productores de la región.