Pasadas las 10.30 horas, recibió una sorpresa. El intendente Pablo Grasso se paró frente a su puerta con un ramo de flores para saludarla. Contó con la complicidad de una “hija del corazón”, según ella misma narró. Es que en varias oportunidades, en el marco de propuestas realizadas para la comunidad por el Municipio, María había estado presente y quería conocerlo en persona y poder hablarle del barrio y de necesidades que ve en la comunidad.
“Tuve una sorpresa grande ya que vino el intendente a mi casa”, dijo emocionada. “Lo conocía personalmente pero de lejos y me dio mucha alegría que visite mi hogar”, sostuvo al tiempo que agradeció la movida que hizo su familia para que esto se concrete.
María vive con su esposo y su hijo. Además cuenta con el apoyo de una hija. “Hablamos de muchas cosas con Pablo, me contó que vivió por acá cuando era chico, también las obras que se van a hacer en el sector para resolver algunos problemas de cloacas, cómo están trabajando con el adulto mayor, y me dijo que me iba a invitar a algunas las actividades que se están organizando. Nunca pensé que el intendente me iba a venir a ver”, dijo, y cerró afirmando que “estoy muy contenta”.
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