El informe del INDEC detalla que los salarios del sector privado registrado subieron un 165,8%, los de los empleados públicos un 148,6%, y los de los trabajadores informales un 115,3%. Sin embargo, en diciembre se observó una desaceleración significativa en el aumento salarial, con un alza del Índice de Salarios del 8,9%, frente a una inflación del 25,5% en ese mes.
En diciembre, los sueldos del sector privado aumentaron un 11%, los del sector público un 5,5%, y los de los trabajadores no registrados un 7,5%. Esta situación llevó a una caída pronunciada del poder adquisitivo, con una pérdida del 11,5% para los empleados privados y del 15,9% para los empleados públicos en solo un mes.
Ante este escenario preocupante, el Gobierno convocó para la próxima semana al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil para discutir un nuevo piso de ingresos. Actualmente, el salario mínimo se sitúa en $156.000, pero la Confederación General del Trabajo (CGT) pedirá un aumento del 85%.
Estos datos confirman una tendencia alarmante en el panorama laboral argentino, con una brecha cada vez mayor entre los ingresos de los trabajadores y el costo de vida, lo que representa un desafío significativo para el Gobierno y los actores sociales involucrados en la negociación salarial.
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