El Gobierno nacional puso en marcha desde el 1° de julio una nueva actualización de precios regulados, aunque no todos los aumentos tienen el mismo alcance territorial. La suba en combustibles rige para todo el país, mientras que los nuevos cuadros tarifarios de luz mencionados corresponden únicamente a Edenor y Edesur, distribuidoras que prestan servicio en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
La medida de alcance nacional es la actualización de los impuestos sobre los combustibles. A través del Decreto 562/2026, el Poder Ejecutivo dispuso nuevos incrementos en el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y en el impuesto al dióxido de carbono. Al tratarse de tributos nacionales, el impacto alcanza a las naftas y al gasoil en todo el territorio argentino, incluida Santa Cruz.
Para las naftas, el ajuste contempla un aumento de $21,192 por litro en el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos, al que se suma una actualización de $1,298 por litro correspondiente al gravamen sobre las emisiones de dióxido de carbono.
En el caso del gasoil, el incremento será de $18,959 por litro en el impuesto general, de $10,266 por litro para la alícuota diferencial que rige en determinadas regiones del país y de $2,161 por litro por el impuesto al dióxido de carbono.
El punto central es que el Gobierno no eliminó ni redujo la carga tributaria sobre los combustibles. Lo que hizo fue aplicar una parte de los incrementos pendientes y diferir el resto. El propio decreto establece que el incremento total remanente comenzará a regir desde el 1° de agosto de 2026. Por eso, julio funciona como un escalón intermedio dentro del esquema de actualización y no como una suspensión definitiva del aumento.
La actualización responde al mecanismo trimestral previsto por la legislación vigente, que toma como referencia la evolución del Índice de Precios al Consumidor elaborado por el INDEC. Ese esquema revisa los montos en enero, abril, julio y octubre, con el argumento de adecuar los impuestos al comportamiento de la inflación.
El impacto de esta decisión no se limita a quienes cargan combustible. La nafta y el gasoil inciden sobre transporte, logística, distribución de mercadería, alimentos y costos productivos. En términos prácticos, el combustible funciona como un precio madre de la economía: cuando sube, puede empujar otros costos de la vida cotidiana.
Distinto es el caso de las tarifas eléctricas incluidas en la misma información. Los nuevos cuadros tarifarios mencionados corresponden a Edenor y Edesur, empresas que prestan servicio en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Por lo tanto, ese tramo de la medida no aplica a Río Gallegos ni al resto de Santa Cruz.
Para los usuarios residenciales sin subsidios y de menor consumo, categoría R1, el cargo variable quedó fijado en $153,935 por kWh para Edesur y en $154,881 por kWh para Edenor. Esos valores alcanzan a los clientes de esas distribuidoras, no a usuarios de otras provincias.
También continúa vigente el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados para los hogares alcanzados por ese beneficio, con asistencia estatal para un consumo mensual de hasta 300 kWh. Durante julio seguirá, además, una bonificación extraordinaria adicional del 25%, acumulada a los descuentos ya previstos por el esquema de subsidios. La energía consumida por encima de ese límite será facturada al valor pleno correspondiente a cada categoría.
La distinción resulta importante para evitar confusiones. En Santa Cruz, el dato de impacto general es el aumento nacional de combustibles. En cambio, los valores informados para Edenor y Edesur deben leerse como una referencia específica del AMBA, sin aplicación directa sobre la factura eléctrica de los hogares santacruceños.
La discusión de fondo, sin embargo, sigue siendo la misma: el Gobierno continúa con una política de actualización de precios regulados, reducción de subsidios y sostenimiento de ingresos fiscales. En el caso de los combustibles, el traslado puede sentirse en todo el país. En el caso de la luz, al menos en esta información puntual, el aumento detallado queda circunscripto a Buenos Aires y su área metropolitana.